Función esencial de la Congregación es la ayuda, animación y trabajo conjunto con las demás ramas de la Familia Eucarística Reparadora.
Nuestro fundador, San Manuel, desde aquel 2 de febrero de 1902, en Palomares del Río (Sevilla), recibe del Señor una gracia especial, que podríamos llamar vocación dentro de su vocación sacerdotal. Ésta va fraguando en él poco a poco hasta desembocar en un carisma eucarístico reparador para toda la Iglesia.

De ahí que, pasados ocho años, siendo arcipreste de Huelva funda la UNER, una Familia Eucarística Reparadora (FER), donde caben todos y todos son necesarios para reparar la falta de amor y correspondencia al Amor de Dios, presente en la Eucaristía.

Don Manuel se dio cuenta de que la raíz de todos los males, de todas las pobrezas y egoísmos, tristezas y hambres, radica en la lejanía, abandono e indiferencia de la sociedad, de los hombres para con el Señor, vivo y presente en el Sacramento del amor: “Yo estaré siempre con vosotros”; “Mi carne es verdadera comida”; “el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante”; “¿Vosotros también queréis dejarme?”.

El reclamo de Jesús en el Evangelio, don Manuel lo sigue escuchando en la Eucaristía y, llamado a despertar las conciencias adormecidas de los hombres de su tiempo y garantizar esa vocación eucarístico reparadora al hoy de la historia y la sociedad, funda la Unión Eucarística Reparadora (UNER), toda una Obra con un mismo carisma y unos mismos ideales, donde

  • los niños (Reparación Infantil Eucarística),
  • los  jóvenes (Juventud Eucarística Reparadora),
  • los adultos (Marías del Sagrario y Discípulos de San Juan),
  • la Institución de consagradas seglares (Misioneras Eucarísticas Seglares de Nazaret),
  • la Congregación religiosa (Misioneras Eucarísticas de Nazaret),
  • los sacerdotes (Misioneros Eucarísticos Diocesanos),
  • así como matrimonios y contemplativos, desde sus hogares y monasterios

dan lugar a esta Familia Eucarística Reparadora, que sigue dando continuidad y vida a esta vocación, carisma y misión eucaristizadora.
Estamos extendidos, en la diversidad de sus ramas, por numerosos países, diócesis y parroquias, especialmente por España, Italia, Portugal y América Latina.